La mayoría de los proyectos de software que terminan mal dieron señales mucho antes. Una cotización demasiado rápida, un contrato vago, semanas sin ver avances. El problema es que, cuando no sabes qué mirar, esas señales se confunden con la normalidad.

En nuestra guía de 10 preguntas antes de firmar vimos qué preguntar a un proveedor. Aquí vamos un paso más allá: las señales de alerta en cada etapa del proyecto y, sobre todo, qué hacer si ya estás en un proyecto que muestra varias de ellas.

Antes de firmar

1. Te cotiza sin preguntar casi nada

Si recibes un precio cerrado después de una llamada corta, el proveedor está adivinando. Y cuando se adivina el alcance, la diferencia aparece después, en forma de cobros adicionales, recortes o retrasos.

Qué esperar en su lugar: preguntas sobre tu operación, tus usuarios, tus datos y tus integraciones antes de cualquier número.

2. Promete lo que nadie más promete

Un plazo o un precio muy por debajo del resto no siempre es una oportunidad. Pregunta cómo lo logra. Si la respuesta no convence, probablemente está dejando fuera cosas que después vas a necesitar.

Qué esperar en su lugar: una explicación de qué incluye, qué no y por qué.

3. A todo dice que sí

Un buen proveedor también dice "eso no conviene", "eso lo haría en una segunda etapa" o "para eso existe una herramienta estándar más barata". Si nunca discute nada, no está pensando en tu problema, sino en cerrar la venta.

4. Nunca hablas con alguien técnico

Si toda la conversación es comercial, nadie ha evaluado de verdad si lo que pides es viable ni cuánto esfuerzo requiere.

En la propuesta y el contrato

5. El alcance cabe en una línea

"Sistema de ventas completo" no es un alcance. Sin una lista de funcionalidades, entregables y criterios de aceptación, cada desacuerdo futuro se resolverá con tu dinero o con tu paciencia.

6. No dice nada sobre código, accesos ni datos

Si la propuesta no aclara quién será dueño del código, a nombre de quién estarán los servidores y el dominio, y cómo podrás exportar tus datos, asume que no lo serás. Lo explicamos a fondo en ¿De quién es el código?.

7. Te pide el 100 % por adelantado

Pagar todo antes de ver resultados elimina tu única forma de presión. Lo sano es que los pagos estén asociados a hitos o entregables verificables.

8. No menciona garantía, soporte ni costos recurrentes

Servidores, licencias, correo, soporte y mantenimiento existen siempre. Si la propuesta no los menciona, aparecerán después, sin que los hayas podido comparar. En cuánto cuesta un software a medida listamos lo que suele quedar fuera.

Durante el desarrollo

9. Semanas de silencio

Si pasan semanas sin una demo, una entrega o al menos un reporte claro de avance, algo no está funcionando. En un proyecto sano, ver el sistema crecer es parte de la rutina.

10. "Te lo mostramos cuando esté terminado"

Cuanto más tarde veas el sistema, más caro será corregir lo que no responde a tu operación. Las entregas por etapas existen justamente para detectar desvíos a tiempo.

11. Cambia la persona a cargo sin aviso

La rotación ocurre, pero si cada semana te atiende alguien distinto y nadie conoce la historia del proyecto, se perderá información y se repetirán errores.

En la entrega y después

12. "Pruébalo en producción"

Un sistema que factura, cobra o controla inventario se valida antes de salir a producción, en un ambiente de pruebas y con criterios de aceptación. Probarlo directamente con tus clientes traslada el riesgo a tu negocio.

13. No te entregan accesos, código ni documentación

Si el proyecto terminó y no tienes el repositorio, los accesos administrativos ni una documentación mínima, en la práctica no controlas tu sistema.

14. Desaparecen después del último pago

Si no está claro a quién llamar cuando algo falla, ni qué cubre la garantía, el problema no es técnico: es de acuerdo.

Qué hacer si ya estás en un proyecto con estas señales

Reconocer varias de estas señales en un proyecto en curso no significa que esté perdido, pero sí que conviene actuar pronto:

  1. Pide acceso al repositorio de código y verifica que esté actualizado. Es la mejor evidencia de lo que realmente se ha construido.
  2. Haz un inventario de accesos: servidores, base de datos, dominio y servicios externos. Pide que estén a nombre de tu empresa o que se transfieran.
  3. Pide un respaldo de la base de datos y confirma que puedes abrirlo.
  4. Solicita una demo de lo construido en un ambiente de pruebas, no solo capturas de pantalla.
  5. Pon por escrito lo que falta, con entregables y criterios de aceptación, antes de seguir pagando.
  6. Considera una segunda opinión técnica independiente si la información que recibes no te da confianza.
  7. Si decides terminar la relación, busca una salida ordenada: código, accesos, datos y documentación, en ese orden de prioridad.

Lo contrario: señales de un buen proveedor

  • Pregunta más de lo que promete.
  • Te dice cuándo algo no conviene, aunque eso reduzca la venta.
  • Pone el alcance, la propiedad y los accesos por escrito.
  • Te da acceso al código y a las entregas desde el inicio.
  • Tiene claro qué pasa después de la puesta en producción.

Cómo lo hacemos en Wari

Empezamos con un diagnóstico antes de cotizar, acordamos el alcance por escrito con entregables y criterios de aceptación, y la propuesta establece desde el inicio la propiedad, los accesos y la forma de transferencia. Construimos por etapas, con entregas que tu equipo prueba durante el proyecto, y acompañamos la estabilización después de la puesta en producción.

¿Estás en un proyecto con varias de estas señales y quieres una segunda opinión? Cuéntanos tu caso o revisa nuestro servicio de software a medida: te respondemos en menos de 24 horas hábiles.